jueves, 5 de junio de 2008
martes, 3 de junio de 2008
Proceso de Evaluación
EVALUACIÓN EN EDUCACIÓN INICIAL
La evaluación en Educación Inicial es vista como un proceso permanente de valorización cualitativa de las potencialidades de los niños y niñas, de los aprendizajes adquiridos, así como de las condiciones que lo afectan. (MED, 2005).
Este proceso de evaluación es individualizado, ya que cada niño o niña es un ser único que se desarrolla en un colectivo social-cultural. Tiene como base de comparación los aprendizajes esperados que deben desarrollar los niños y las niñas dentro de su contexto.
De acuerdo con esto, la docente debe cumplir en su rol de evaluadora con las siguientes funciones:
Valorar el proceso de aprendizaje del niño y la niña, respetando que cada uno tiene un ritmo para aprender y que es diferente a los demás, también la docente debe detectar los posibles cambios que se susciten a lo largo del proceso de ellos y ellas.
Conocer al grupo de niños y niñas, tomando en cuenta que cada uno tiene necesidades e intereses únicos, además de las condiciones del entorno (familiar, comunitario, institucional) que facilitan o limita su aprendizaje, para así crear un ambiente propicio que potencie su proceso de aprendizaje.
Identificar las posibilidades del currículo para contribuir al desarrollo integral del niño y la niña.
Ofrecer a los padres, representantes y adultos significativos, elementos de juicios valorativos claramente expresados, que le permitan comprender el proceso de aprendizaje y evolución de cada niño y niña.
La evaluación es un proceso importante dentro del proceso educativo, es por esto que debe cumplirse con ciertas características para lograr el buen desarrollo del niño y la niña, además de brindar a los padres y representantes la información adecuada de la evolución de ellos y ellas:
Se dice que debe ser preventiva porque el docente debe detectar todos aquellos factores negativos que incidan en el proceso educativo y erradicarlos antes de que ocasionen efectos no deseados. Cuando la docente se presenta a dar clases en un aula sin condiciones necesarias, igualmente cuando los niños y niñas pasan por esta situación, la docente es la responsable de buscar solución viable y lógica, nunca deberá quedarse en la mera crítica hacia los entes gubernamentales o hacia los familiares del niño y la niña. Su labor docente y su actitud evaluativo deben ir enfocada a la solución de problemas.
Se afirma que debe ser global porque deben integrarse todos los conocimientos de las distintas áreas y ejes del currículo de tal forma que la evaluación de como resultados un ser integral. El docente tiene someterse a esta evaluación porque el es responsable de la mediación de los contenidos y el camino que recorren desde que lo enseña hasta que lo aprende sus alumnos y, por tanto debe distinguir cuando su practica cumple con las necesidades de los niños y con el contexto donde estos se encuentran.
La evaluación debe ser continua y sistemática porque no hay ningún momento en donde el niño se encuentra en total pasividad, cero absoluto o totalmente quieto como algunas maestras pretenden. En todo momento el niño o niña esta ejecutando alguna acción y todo eso que haga debe ser registrado y reforzado positivamente por si es algo que en su momento es bueno, o debe ser corregido en el caso de que su acción no se considere la adecuada. Aquí se debe cumplir con los tres tipos de evaluación: diagnóstica, para detectar lo que quiere aprender el niño y la niña, y en función de eso planificar las actividades y proyectos que realizarán; formativa, ya que debe darse durante todo el proceso, tomando en cuenta cada aspecto del niño y la niña para verificar su desarrollo; y final, para sistematizar todo el proceso organizado y planificado que se ha mantenido, reflejándose en el boletín.
Debe tener un carácter formativo y de proceso, donde la docente debe evaluar tanto el proceso como el producto, tomando en cuenta una buena lanificación de las actividades, además debe ir dirigida a la formación de ciudadanos y ciudadanas que vivan con su comunidad en un ambiente de compartir, donde el niño o niña sea capaz de expresar sus ideas. Para ello el docente debe evaluar constantemente para ser capaz de redireccionar su acción para que la formación del alumno sea formativa positivamente, ya mencionado en la evaluación continua.
Entre los criterios que debe tomar en cuenta la docente propiciar un ambiente adecuado para el desarrollo de los niños y niñas se encuentran los siguientes:
El respeto hacia lo que niños y niñas quieran realizar, se debe tomar en cuenta lo que ellos ellas quieren aprender, y buscar estrategias diferentes para que no sientan fastidio ni caigan en la monotonía al momento de hacer las actividades, porque se debe respetar los rasgos individuales de los niños y niñas en sus habilidades y sus logros ya sea por si mismos o con la ayuda de los demás.
La docente debe valorar tanto el proceso como el producto, partiendo de que todos los niños y niñas no son iguales y cada uno lleva un ritmo de aprendizaje distinto al de los demás, es por esto que la evaluación debe ser continua, para ir evaluando sobre la marcha los aspectos de cada niño y niña, y ver cuales son las habilidades y destrezas de cada uno particularmente.
Se debe tomar en cuenta el ambiente natural, para lograr evidenciar situaciones cotidianas, sin que el niño y la niña se sientan amenazados al momento de ser evaluados.
Hay que considerar la confiabilidad y objetividad, como parte de análisis de las conductas observadas en los niños y niñas, y así determinar las habilidades y potencialidades de cada uno.
Las técnicas más utilizadas al momento de evaluar a los niños y niñas son las siguientes:
La entrevista, donde la docente se debe encargar de reunir a los padres y representantes para involucrarlos en las actividades, además de mantenerlo informado acerca de la evolución de su representado, ésta debe ser planificada para tomar en cuenta todos los aspectos que ayudará a detectar algunas situaciones en los niños y niñas, además debe ser registrada, describiendo lo que va ocurriendo con ellos y ellas para ir reforzando y aportando cosas positivas.
La observación es importante porque ayuda a la docente a darse cuenta de todos los aspectos tanto positivos como negativos, que se evidencian en el proceso de aprendizaje de cada niño y niña, ésta puede darse de forma focalizada, donde la docente hace una planificación completa de lo que va a observar en las diferentes actividades que realizan los niños y niñas; y de forma no focalizada donde observa una cantidad específica de niños y niñas sin tener una planificación tan completa como en la anteriormente mencionada, pero con algo claro de lo que va a observar, mucho más preciso.
Y por último, pero no menos importante están los instrumentos que se emplearán para que se logre dar el proceso de evaluación, y así registrar todo lo observado durante el período educativo, entre ellos se encuentran:
Lista de cotejo
Escala de estimación
Registros descriptivos
Registros anecdóticos
Lista de verificación
Boletines
Registro acumulado
Referencias:
Currículo de Educación Inicial. (2005). Caracas: Grupo Didáctico 2001.
Ministerio de Educación y Deportes (2005). Educación Inicial, Evaluación
y Planificación.Caracas: Torino.
Enlace de Interés:
http://www.slideshare.net/vicente_cvc/subsistema-edu-inicial-boliv-ii/
